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miércoles, 4 de julio de 2018

LA SUPUESTA (Y FALSA) DISCRIMINACIÓN DE LA MUJER ESCRITORA EN LA LITERATURA ESPAÑOLA EN LA ACTUALIDAD


LA SUPUESTA (Y FALSA) DISCRIMINACIÓN DE LA MUJER ESCRITORA EN LA LITERATURA ESPAÑOLA EN LA ACTUALIDAD


Aunque puede que me busque problemas por escribir y colocar esta entrada en mi blog, creo que no puedo permanecer por más tiempo sin expresar mi opinión al respecto. Ya sabemos que en estos tiempos de lo políticamente correcto, de las tiranías del qué dirán, del ostracismo si osas pensar diferente a lo que los mass media imponen y de las nuevas dictaduras escondidas en supuestos movimientos sociales, progresistas, feministas e igualitarios y que no son más que revanchismos, sectarismos y supremacías al más puro estilo fascista, comunista y nazi, expresar en voz alta lo que uno piensa te condena a ser señalado y relegado al olvido para que no causes ninguna inquietud en esta sociedad apesebrada, infantilizada y totalmente dominada por un globalismo rapaz, opresor y que únicamente busca esclavos sumisos que les mantengan en el poder eternamente. Ahítos los ciudadanos de soma y soylent green, de teléfonos de última generación y redes sociales con cientos de contactos virtuales pero sin un amigo real de verdad, de medios de comunicación sumisos al poder establecido y de oligarquías políticas que se mantienen en el poder mediante redes clientelares y el voto fanático y sin razón de su masa enfervorecida que les sigue ciegamente pase lo que pase, podría pensarse que el mundo de la Cultura y, en concreto, de la Literatura estarían totalmente en contra de este sistema. Pero no es así. Quienes me conozcan y hayan leído más entradas en mi blog sabrán, y me habrán escuchado o leído decir muchas veces, que opino que la Cultura (al menos en España y en gran parte de países europeos y los anglosajones; ignoro cómo será en el resto del mundo) se ha prostituido desde hace tiempo al sistema y a las ideologías políticas que imperan en estos momentos. Y lo mismo ha hecho gran parte del mundo de la Literatura, sobre todo la que encarna a los monopolios de las grandes editoriales y empresas, salvándose de momento Internet, los movimientos independientes de autores y editores y las pequeñas y medianas empresas (no es casualidad que los diferentes gobiernos europeos busquen con afán el control de Internet y la supresión de todo aquello que no puedan controlar directamente). Aunque, por desgracia, compruebo que ya muchas pequeñas y medianas empresas van cayendo poco a poco en los discursos progres y la asfixiante presión mediática e ideológica a la que se ven sometidos desde diferentes frentes.
            Me voy a centrar en lo que conozco bien, que es el panorama literario español, donde constantemente (sobre todo en estas fechas de Ferias y eventos literarios) se nos vende la idea de que la mujer está siendo discriminada por el hecho de ser mujer y que el patriarcado (sea lo que sea esto) no desea que las mujeres se conviertan en escritoras o editoras por no se sabe que oscuros motivos. ¿Es esto cierto? La respuesta es un contundente no.

No hay discriminación sexual

            Y no la hay desde hace muchos años. Llevo más de dieciocho años escribiendo, como profesional, y he trabajado en editoriales en diferentes puestos de mayor o menor responsabilidad. Conozco a muchos escritores y editores, así como el mercado literario español. Y nunca, y lo digo muy claro, nunca he conocido el caso de una mujer que siendo tal haya sido discriminada a la hora de publicar una obra suya o a la hora de que acceda a un puesto de trabajo en una editorial. Y no solo no lo he conocido yo, sino que tampoco lo han conocido la gente con la que he trabajado y conocido en esta larga trayectoria profesional, hombres y mujeres. Y estoy hablando de personas que trabajan en prácticamente todo el territorio español. No niego que hace siglos, o setenta o sesenta años, hubiera discriminación, pero en la actualidad no existe tal cosa en el panorama literario español, ni en el europeo, ni  en el anglosajón. ¿Puede existir algún caso en concreto de discriminación? Posiblemente, pero un caso, o unos pocos aislados no implica que haya discriminaciones machistas generalizados ni que el mundo literario español sea machista. Prácticamente no se conoce ningún caso, y si alguien lo conoce, desde aquí le animo para que lo denuncie públicamente. No me vale con decir: “conozco a un amigo que conoce a una amiga que dice que una amiga escritora ha sido discriminada en una editorial por ser mujer.” Eso no vale. Dime el nombre de la autora discriminada y de la editorial discriminadora y actuaremos en consecuencia, pero los rumores y los chismorreos no valen para nada.
            En la actualidad las escritoras tienen las mismas posibilidades de publicar sus obras que los hombres, y no son discriminadas por su sexo por ningún tipo de patriarcado. No existe una conspiración en las sombras ni reuniones secretas de hombres de poder que conspiran para hundir y someter a las autoras. Es una estupidez total.


 
¿Brecha salarial?

            Otra falacia más. Los hombres y mujeres escritores cobran la misma porquería. Si son autores muy conocidos puede que vivan de lo que escriben, pero lo normal es que un autor se lleve entre un 8% ó un 12% de beneficio por ejemplar vendido. O sea, que hablar de sueldo paupérrimo es ser generoso. No existe ninguna editorial que pague más porcentaje de beneficio a un autor por ser hombre ni discrimine a la mujer en este apartado. Los beneficios y sueldos de los autores se corresponden a diferentes factores que en ningún caso tienen que ver con el sexo. Si eres un autor famoso que vende mucho, la editorial procurará que esté contento y le irá pagando buenos porcentajes de ventas a la par que estímulos para que no escriba para otra editorial, como pueden ser adelantos o contratos exclusivos (muy bien pagados) para que escriba X cantidad de novelas en un plazo determinado de tiempo. Y estos pagos son iguales para hombres y mujeres, únicamente vienen determinados por el éxito en ventas y la fama que como autor se tenga.
            De la misma forma, una mujer editora cobra en su puesto lo mismo que un hombre editor, siendo la única diferencia para la empresa que se trabaje, pues no paga lo mismo Planeta o Alfaguara que Ediciones El Patio de mi Casa. Las grandes editoriales, al igual que con los escritores, procuran tener a los mejores editores en su plantilla y para eso les pagan buenos sueldos e incentivos, ya sean hombres o mujeres.
            Y hay que tener en cuenta que Internet y diferentes empresas virtuales han conseguido que los autores, sean hombres o mujeres, puedan publicar de forma independiente sus obras y de esta forma controlar sus porcentajes de beneficios de forma directa sin depender de terceros. No existe, por lo tanto, tampoco ninguna empresa por Internet y virtual que beneficie más a los autores que a las autoras por meras cuestiones de sexo.

Supuestos géneros literarios machistas

            Esto se lo llevo escuchando a más de una persona desde hace un tiempo: que, supuestamente, existen géneros literarios que discriminan a la mujer y, por tanto, son machistas. Amparan sus etéreos argumentos en teorías sobre que hay más autores hombres que mujeres y eso lo convierte, ipso facto, en un género literario machista. Me explico.
            Al parecer, en la novela histórica, de ciencia-ficción o en los ensayos, tesis y divulgación existen más escritores hombres que mujeres. Pues bien, los defensores de este fanático feminismo radical exigen que todos los géneros literarios deben tener paridad en cuanto a hombres y mujeres autores se dice, porque lo contrario significaría que se menosprecia a la mujer al considerarla incapaz de escribir historias de estos géneros que, además, suelen ser de los más vendidos o mejor considerados. Siguiendo está alucinante lógica, se dice que si la mujer no vale para escribir sobre esto entonces es que se considera que es inferior al hombre. Esto es un disparate total. Porque estos iluminados se olvidan que existen otros géneros literarios donde hay más autoras que autores, como por ejemplo la novela romántica, la erótica, la policíaca, la de suspense o la contemporánea o costumbrista entre otras, y entre estos géneros se encuentran algunos de los más vendidos en todo el mundo. ¿También habría que obligar entonces a los editores a que en estos géneros literarios haya el mismo número de autores que de autoras?


 
            El que haya más hombres que mujeres (o viceversa) en un determinado género literario no convierte a ese género en machista o feminista, sino simplemente constata lo que desde hace milenios se lleva observando, y es que en igualdad de condiciones a las mujeres les gusta escribir sobre ciertos temas mientras que a los hombres les gusta otros diferentes. Y esto no es supremacía, ni machismo, ni discriminación, sino diversidad literaria que enriquece al conjunto de la Humanidad y a la Cultura en general. No existe una conspiración de ese supuesto patriarcado que obliga a las mujeres a escribir únicamente sobre determinados géneros literarios al creer que no valen para escribir en los mejores y más vendidos géneros literarios simplemente por ser mujeres.
            Es más, tengamos en cuenta que sí existen mujeres que escriben novela histórica o de ciencia-ficción, las hay muy buenas y muy conocidas universalmente, igual que hay hombres que escriben policiaco o romántico y son igualmente buenos y conocidos. Es decir, que cualquiera puede escribir sobre lo que guste y del género que prefiera pero, libre y conscientemente, suele elegir aquello que más le atrae y sobre lo que se cree capacitado para escribir.

¿Existe machismo en la literatura?

            ¡Claro que existe! De necios es negarlo. Basta leer una obra de cien o más años para darse cuenta de ello. O tampoco hace falta tanto irse tan lejos, basta visitar cualquier país islámico para darse cuenta que las mujeres tienen prohibido escribir sobre casi cualquier tema porque son mujeres y por tanto no están cualificadas por nacimiento para esas tareas. El machismo existió, y las novelas de siglos pasados lo reflejan pues el autor cuando escribe suele reflejar los acontecimientos sociales e ideológicos de la época que le tocó vivir. De igual modo, antes las mujeres no solían dedicarse a la escritura pues se consideraba que “era cosa de hombres” y que la mujer no poseía o imaginación, o malicia para escribir sobre ciertos temas. Erróneo pensamiento, claro, pues multitud de autoras pasadas han demostrado de sobra que esto es una imbecilidad que no se sostiene por ningún lado.
            Pero aquí de lo que se trata es de la actualidad, y en la actualidad los autores reflejan los acontecimientos sociales e ideológicos que les tocan vivir. No voy a negar que no existan autores que reflejen un profundo machismo en sus escritos, pero por lo mismo, existen muchas autoras que reflejan una profunda misandria en sus obras, así que la cuestión es la siguiente. Si vetamos el machismo en la literatura, nos veremos obligados entonces a vetar el feminismo radical actual, lo contrario sería entonces salir de una supremacía de género para entrar en otra nueva supremacía de género igual de mala que la anterior. ¿Para qué entonces la lucha por la igualdad? Y voy más allá. ¿Por qué hay que vetar ciertas obras? ¿No se supone que vivimos en una sociedad de libre expresión? ¿Qué la Cultura y la libertad de expresión deben estar por encima de la censura? ¿Censuramos también todas las obras de siglos pasados, de milenios pasados, y únicamente publicamos aquella literatura que encaje con nuestra actual forma de pensar y que más nos convenga? ¿Y quién decide que libros nos conviene leer y cuáles no, que obras se ajustan a nuestros intereses y cuáles no? ¿Realmente deseamos volver a esos tiempos en los que otros decidían por nosotros que era lo que nos convenía? De ningún modo, como autor, deseo que sean gobiernos y partidos políticos, así como supuestos agentes sociales, los que decidan que libros puedo leer y cuáles no. Esto ya se hizo en tiempos pasados, como los del nazismo o comunismo soviético, por ejemplo, y todos sabemos como terminó la historia.


 

Existen otros tipos de discriminaciones a los autores

            Y no se suele hablar de ellas prácticamente nada. Son discriminaciones que no tienen que ver con el género y sí con el menosprecio al autor como tal y, sobre todo, con su profesión. Por ejemplo, cuando un autor se ve obligado a poner en la portada un seudónimo en vez de su nombre porque así “los lectores lo exigen” o son imposiciones de la editorial basados en aspectos económicos y publicitarios. Esto es tan verdad que, sin ir más lejos, yo mismo me vi en la obligación de poner un seudónimo en una de mis novelas si quería que se vendiera, ya que (y esto está comprobado) a los lectores no les atrae una novela firmada por Juan Sánchez o Maruja Torres y se piensan que una novela firmada por John Smith-Stone debe ser buena simplemente porque tiene un potente nombre de autor. No digamos ya si sospechan que eres un autor patrio; más difícil lo tienes entonces.
            De la misma forma, las editoriales discriminan a los autores independientes no queriendo publicar nada de ellos al considerar que si un autor se ve en la obligación de autopublicarse (ya sea en formato papel o por Internet) es porque su obra carece de la calidad necesaria para ser publicada de forma tradicional y por una editorial que se precie de serlo. Este absurdo pensamiento se ha trasladado también a muchos lectores, aunque afortunadamente las redes sociales e Internet están consiguiendo, poco a poco y con mucho esfuerzo, erradicar este tipo de discriminaciones basadas en prejuicios de grandes editoriales que buscan el monopolio de la Cultura únicamente para su lucro personal.
            Otro buen ejemplo de discriminación que sufrimos los escritores son los relacionados con nuestra profesión. Cuantas veces no nos hemos encontrado con esas personas que al decirles que somos escritores nos tildan de vagos y nos piden que nos busquemos “un trabajo de verdad”. O aquellas que piensan que la Cultura debería ser gratis y que por tanto los autores nos vemos en la obligación de escribir para cubrir sus necesidades ya que escribir es “cosa de vagos o de ricos aburridos”. En cuantas ocasiones nos vemos en la necesidad de defender nuestros derechos como profesionales que somos y a que se nos remunere con justicia como a cualquier otro profesional de otra profesión. Y en cuantas ocasiones no nos hemos visto indefensos ante las tropelías relacionadas con la piratería, el abuso de las grandes editoriales, las malas competencias o la absoluta desidia por parte de las instituciones en la lucha por los derechos de los autores, no pidiendo más que se nos pague por nuestro trabajo y se nos defienda como al resto de profesionales de otros sectores.
            En fin, podría así seguir con muchos ejemplos más, pero baste con los aquí expuestos para darse cuenta de que las discriminaciones existen, pero no son precisamente por cuestiones de machismo o sexo, sino de otra índole aún peores que, desgraciadamente, no parece que importen a mucha gente.

Reflexiones finales

            Puede que me busque problemas por esta entrada. Puede, pero me da igual. Puede que pierda lectores, me ha dicho un amigo, pero si un lector decide dejar de leer mis obras porque no comparte lo expuesto aquí, entonces no puedo más que decirle a dicho lector hasta nunca. Creo que los hombres y las mujeres están igual de capacitados para escribir historias, pero que los hombres tendemos a escribir sobre ciertos temas y las mujeres sobre otros sin que haya ningún tipo de discriminación en esa, por otra parte, libre elección. No creo que haya discriminación en el mundo actual de la literatura española, ni machismo, y sí una gran aportación cada vez más al mundo de la Literatura de mujeres escritoras. Que hay más hombres escritores que mujeres es un hecho evidente, pero hay que tener en cuenta que durante siglos los que han escrito no han sido más que en su casi totalidad hombres. Pero como no me he cansado de repetir a lo largo de esta entrada estamos hablando del ahora, y el ahora es que hay tanto autores como autoras y, según el informe del Registro Nacional de Autores Españoles, para 2017 ya había más mujeres escritoras (al menos que hayan publicado) que hombres. Recordemos que en la década de los 80 hubo un auge de mujeres escritoras que llegaron a eclipsar a los hombres escritores, siendo así que en la listas de libros más vendidos y mejor valorados la inmensa mayoría fueron escritos por mujeres.


 
            Otros aducen que las mujeres no son reconocidas en los grandes eventos sociales ni premiadas por las grandes editoriales, pero esto tampoco es cierto. Que antes fuera así no se puede negar, pero desde hace muchos años ya no se mira que el premiado sea hombre o mujer, sino que se tiende a premiar su excelencia como autor. De igual forma que se reconoce el talento de un hombre, se reconoce el de una mujer. Y no hay más que ver los últimos libros premiados para darse cuenta que abundan más los nombres femeninos que los masculinos. Y si vamos a los libros más vendidos, también encontraremos a muchas mujeres escritoras.
            No existe una literatura femenina ni masculina, sino Universal, y da lo mismo leer una obra escrita por un hombre que por una mujer. No hay que mirar quien lo escribe, sino si la historia está bien escrita y si te atrae. Por lo mismo, no creo para nada en la paridad. El sexo no debe prevalecer a la hora de publicar una novela, sino la calidad de lo escrito es lo que debe dictar su publicación. Ya seas hombre o mujer no busques privilegios por tu sexo o condición social, sino que trabaja y crea historias asombrosas con calidad que hagan posible su publicación. Y si publicas de forma independiente, entonces gánate a los lectores por tu buen hacer en contar historias. Siguiendo esta lógica, no se debe premiar a una mujer escritora por el simple hecho de ser mujer, pues las injusticias no se solucionan cometiendo otras injusticias. Si quieres ser premiado, o premiada, gánatelo con tu esfuerzo y trabajo.
            Que hay tontos que todavía piensan que las mujeres no sirven para escribir o que lo que escriben las mujeres solo es para mujeres es un hecho cierto. Pero también es cierto que las sociedades avanzan y que los tiempos están cambiando y que estos patrones de conducta y pensamiento están siendo combatidos. Pero de ningún modo se puede generalizar y asegurar que el actual panorama literario es machista ni que existe un patriarcado que impide a las mujeres escribir. Bueno, como he dicho antes, sí existe ese patriarcado: está en los países islámicos, pero poco se dice al respecto.
            A vosotros os digo, compañeros autores, seáis hombres o mujeres, muy dura y sacrificada es la profesión que hemos escogido, tapizado todo su camino por obstáculos y piedras en forma de menosprecios, abusos, desconsideraciones y por una absoluta falta de respeto hacia lo que hemos escogido ser, hacia lo que amamos con toda nuestra fuerza. Mi experiencia me dice que da igual ser hombre o mujer, el escritor tiene por delante una tarea titánica repleta de desafíos que puede superar si dedica esfuerzo, trabajo, calidad y tesón en su tarea. No pienses que eres menos por ser mujer, pero tampoco eres más. Será tu trabajo y tus historias las que decidan si realmente vales como autor o autora. Pero si buscas atajos y que se te premie simplemente por tu sexo, entonces no eres más que un tramposo que se ha convertido precisamente en aquello contra lo que supuestamente estas combatiendo.
            No desfallezcas, no te rindas, escribe y lucha por tus metas. Y recuerda, si encuentras algún caso de discriminación, denúncialo, no te calles, lucha por tus derechos, pero piensa también que posees obligaciones.
            Y, ante todo, que te respeten por tu profesión.

martes, 1 de mayo de 2018

COMO CONSEGUIR QUE TU NOVELA SEA MÁS ATRACTIVA PARA LOS LECTORES EN AMAZON Y OTRAS PÁGINAS WEB


            COMO CONSEGUIR QUE TU NOVELA SEA MÁS ATRACTIVA PARA LOS LECTORES EN AMAZON Y OTRAS PÁGINAS WEB



            Bienvenidos a otra entrada de mi blog pensada sobre todo para los autores. En esta ocasión, voy a abordar un tema muy interesante que trata sobre cómo conseguir que nuestra novela en formato libro electrónico sea del interés de los lectores y, por tanto, posible su venta y/o descarga. Por norma general los consejos que aquí te doy los puedes emplear también para los libros en formato papel, pero normalmente cuando se edita en formato papel el autor ya cuenta con ayuda por parte del editor en este apartado. Si me centro en el libro electrónico es porque la inmensa mayoría de los autores que por aquí publican lo hacern de forma independiente, sin nadie que les ayude a promocionar su novela o a convertirla a ojos de los lectores en algo interesante en lo que gastarse su dinero. Vamos allá.

Los cuatro pasos necesarios

            A la hora de presentar nuestra novela en una página Web tipo Amazon, debemos tener en cuenta los siguientes cuatro aspectos:

-La portada
-El título
-La sinopsis
-El precio

            Los cuatro son muy importantes y dentro de cada apartado hay otros aspectos a tener en cuenta que te pasaré a contar. Con la llegada de Internet y las descargas de libros electrónicos, es el momento de sacar esa novela que tienes desde hace años guardada en un cajón y ponerla a la venta. Internet es una herramienta poderosa que nos permite hacer realidad nuestros sueños literarios, que son publicar y que la gente lea nuestras historias. Sí, sigue siendo muy bonito y fantástico poder publicar en formato papel con una editorial de las grandes, pero dejemos de momento eso de lado y centrémonos en el aquí y en el ahora. Y el ahora es que tienes que conseguir que tus libros se descarguen y lean. ¿Cómo podemos conseguir tal cosa? Expliquemos los cuatro apartados que te ayudarán a que tu novela sea atractiva a ojos de los lectores, teniendo en cuanta que todos los apartados están íntimamente conectados entre sí.

La portada

            Todos sabemos que lo primero que nos entra por los ojos en un libro es la portada. Puedes haber escrito la mejor novela en los últimos diez años, pero como tu portada sea horrible o simplemente gris y no transmita nada entonces nadie va a leer tu historia, que se perderá por siempre. Para evitar esto, hay que tener en cuenta que hay que crear una portada que desde el primer momento llame la atención de los lectores.
            Piensa que en una página Web donde se oferten libros habrá decenas, cientos de libros que compitan con el tuyo. Un futuro lector no irá mirando una a una cada novela, sino que posiblemente mire las primeras y de ahí eché un rápido vistazo a las que sigan. Ahí es donde entra en juego una buena portada. Si está hecha de forma correcta e inteligente captará la atención del lector y le hará detenerse por unos segundos. Ese breve espacio de tiempo le bastará para decidir si quiere saber más de tu libro o seguirá adelante desechándolo.
            ¿Cómo hacer una buena portada? Bueno, explicarlo llevaría una entrada en el blog solo para eso, así que vamos a decir que si deseas comprender qué tiene que llevar una buena portada tan solo vete a una librería y fíjate en las portadas de los libros publicados por las grandes editoriales y que sean éxitos de ventas. Mi consejo es que contrates los servicios de un profesional en el diseño grafico y que tenga experiencia en crear portadas. Hay muchos profesionales y muy buenos. Existen foros y páginas Web donde estos profesionales ofrecen sus servicios con precios muy interesantes. Los clientes de estos diseñadores te pueden orientar sobre quiénes son los mejores mediante sus opiniones y votaciones.
            Tienes que tener en cuenta que los diseñadores son personas que se han preparado para esto, para hacer cosas atractivas visualmente. No son escritores, pero pueden hacer mucho por tu novela. Como ejemplo, te puedo recomendar Fiverr, foro pensado para profesionales del sector donde ofrecen sus servicios. Para que te hagas una idea de lo mucho que pueden mejorar tu novela, te voy a colocar en el blog dos portadas de mi novela CARNIS VORAX. La primera hecha con toda la buena intención del mundo, pero careciendo de atractivo visual, y la segunda realizada por una profesional que sabe del tema. Como es evidente, la mejora es increíble.



















El título

            Bien. Hemos logrado captar el interés del lector con nuestra portada chula y potente. Pudiera ser que el lector en vez de ser atraído primero por la portada lo haya sido por el título del libro. Esto también es un gran logro: una portada atractiva y un título cañero.
            El título es muy importante. Debes conseguir transmitir mucho pero en muy pocas palabras. Además, tiene que tener algún significado y debe estar relacionado con la trama de tu novela o el contenido de tu ensayo. Hace mucho tiempo se llevaban los títulos largos y grandilocuentes al estilo de: “Historia general de las cosas del buen yantar y de los fogones asturianos en el exterior de las casas”. Pero esto ya no se lleva. Te tienes que poner en el papel tanto del lector como de un editor. Cuando buscas un título para tu novela tienes que pensar en que tiene que ser muy atractivo, que debe conseguir que el lector compre tu novela. En la actualidad está muy de moda los títulos más o menos cortos y que expresen fuerza, al estilo de “Secuestrada”,La guerra sin fin”, “Crónicas de un conquistador” y parecidos. No quiere decir que no puedas poner un título largo, pero si lo haces, tienes que ceñirte a la regla de que sea atractivo.
            Si te compras un libro en formato papel tienes la opción de fijarte en la portada, en el título y luego darle la vuelta para leer la sinopsis. En el libro electrónico eso no se puede hacer. El lector ve la portada y/o lee el título y solo si su atención ha sido captada irá a hacer click en la opción de leer la sinopsis. Para conseguir que el lector vaya a la sinopsis debes apoyar a la portada y al título con un subtítulo.
            El subtítulo es el compañero perfecto del título y una buena introducción para la sinopsis. Normalmente se ponen debajo del título o en la parte inferior de la portada en letra más pequeña y que destaque. Aunque suele ser más largo que el título tampoco hay que abusar con su longitud porque puedes aburrir al comprador con su lectura. Al igual que el título, debe informar de lo que el lector se puede encontrar si compra el libro. Es importante no cometer el error de crear una redundancia. Te voy a poner un ejemplo. Digamos que escribes una novela de vampiros y la titulas así:

VAMPIROS
            Y colocas de subtítulo:

UNA HISTORIA DE VAMPIROS

            Esto es una gran redundancia y un error terrible que demuestra que no es que no sepas escribir, sino que no sabes presentar tu obra. Si yo me encuentro algo así en la portada de un libro no lo compro. El subtítulo no apoya al título ni ayuda, todo lo contrario. Pongamos que tu historia de vampiros transcurre en Madrid, en el siglo XVII, y quieres hacerlo constar porque piensas que llamarás la atención de los lectores. Tu subtítulo podría ser así:

MADRID, S. XVII. EL TERROR SE ADUEÑA DE SUS CALLES

            Es un mero ejemplo, pero con este subtítulo ya informas que es una novela de terror, que transcurre en un tiempo diferente al actual e incluso adelantas que las calles madrileñas son importantes en la trama. ¿Comprendes lo importante que es hacer un buen subtítulo de apoyo?


La sinopsis

            Vamos por buen camino. El futuro comprador ya se interesa algo más por tu novela. Va a entonces a la sinopsis. ¿Qué es la dichosa sinopsis? Pues el resumen que un libro en formato papel lleva en su parte trasera o en las solapas (si las tiene) de la sobrecubierta.
            Aquí es donde se va a decidir casi de forma segura si el lector compra tu libro o no. Si la sinopsis es larga, densa, cargada de información, entonces el lector se aburrirá y se irá a mirar otros libros. Internet y las redes sociales han cambiado las reglas del juego. Un comprador no va a estar minutos leyendo el resumen de un libro. A lo más, dedicará diez, veinte segundos, no más, a leer. Si en las tres primeras frases no le convences no seguirá adelante. Si en diez segundos de lectura (que es mucho tiempo, créeme), no le has contado algo interesante, no comprará el libro.
            Como antes con el título, tienes que olvidar que eres escritor y ponerte en el papel de editor. Tu resumen tiene que ser comercial, atrayente, que diga mucho con muy pocas palabras. ¿Te consideras un buen escritor? Pues aquí tienes una prueba que indicará si lo eres o no. Crear un buen resumen es algo muy difícil, pero si lo consigues las ventas de tus libros serán seguras. Debes escribir acerca de la trama principal, plantear interrogantes que hagan interesarse al lector, presentar a los protagonistas y situar la historia en su momento histórico. Y todo eso no más allá de uno o dos párrafos pequeños. Hoy en día es un poco más fácil crear resúmenes, porque tenemos el ejemplo perfecto de las películas de cine y sus tráileres promocionales. Lo puedes transponer a la sinopsis de tu libro. Imagina tu novela como si fuera una película y haz un tráiler.
            Para ayudar al lector a decidirse a leer al completo la sinopsis y para ayudar a la misma sinopsis, publicar por Internet nos da la ventaja de tener las etiquetas HTML, que son las cursivas, las negritas y los títulos y subtítulos ya descritos. Puedes enriquecer tu sinopsis con estas alternativas.
            También cuentas, en menos grado, con las palabras clave, aunque estas se suelen emplear más bien en ayudar a los lectores cuando buscan novelas y conducirles hasta la tuyas. Estas palabras claves las colocas a la hora de publicar tu novela y es muy importante que se ciñan a la historia de tu libro. Siguiendo con el ejemplo de VAMPIROS, las palabras clave podrían ser (Amazon te permite poner siete, vamos a seguir con este ejemplo): vampiro, noche, terror, sangre, colmillo, cementerio, cazador. 


El precio

            Ya está. Por fin. Hemos conseguido que el lector se decida a comprar nuestra novela. Hemos superado todas las pruebas. Se supone que ya no habrá problemas, ¿verdad? Pues nos equivocamos. Colocar un buen precio es tan importante como un buen título. Los precios también son atractivos, de ahí que las grandes empresas gasten todos los años miles de euros en estudios de mercado y de promoción. Una empresa que se dedique a esto sabe lo importante que es un precio atractivo para un comprador. Teniendo en cuenta que vender libros no es como ir a comprar fruta al mercado, aunque no te lo hayas planteado, existe una forma de poner precios atractivos a tus libros según los gustos de los diferentes países. Yo no creía posible tal cosa, pero después de asistir a un curso al efecto me di cuenta que era verdad.
            No hay nada más atractivo que un cartel que ponga “gratis”, es tu decisión si quieres que tus novelas sean gratuitas, pero si decides poner un precio a tu trabajo (que es lo más justo) tienes que ponerte en la piel del que va a comprar. Es evidente que para poder competir con las grandes editoriales y autores de renombre una de tus bazas va a ser poner tus libros a precios bajos e interesantes. Una de las técnicas más sencillas, más utilizadas y que realmente funciona es hacer creer al comprador que lo que compra es más barato de lo que parece. Y esto que parece una solemne tontería funciona, tanto que incluso el comprador sabe que es cierto pero con todo le parece más atrayente el precio y por tanto compra. Te voy a poner un ejemplo.
            No es lo mismo poner un cartel que ponga: “Libros a 5 euros”, que otro que ponga: “Libros a 4,95”. ¿Cuál es la diferencia? Cinco meros céntimos, pero la cuestión es que el comprado fija la atención de forma automática en el cuatro, no en el cinco, y la mente le dicta que el producto vale cuatro euros, cuando en realidad vale cinco euros menos cinco céntimos. Como te digo, puede parecer una estupidez, pero simplemente date un paseo por los centros comerciales y te darás cuenta de que funciona. Así pues, en los países donde el euro impera, el precio más comercial y atractivo para el comprador es aquel que termina en 0,95 ó 0,99. No pongas tus novelas a 3 euros, ponlas a 2,95 ó 2,99.


            No en todos los países esta fórmula funciona. Si eres de un país diferente de la zona euro, seguramente existirá otro estímulo para los compradores en cuanto al formato de los precios. Por ejemplo, en México funciona mucho mejor que los precios acaben en 5 ó en 0. Puedes poner tus libros a 35,00 pesos o a 30,00 pesos. Para saber cuáles son los precios que mejor funcionan en tu país, vuelvo a pedirte que te des un paseo por las zonas comerciales donde haya grandes firmas y supermercados.
            Pues hasta aquí hemos llegado en esta entrada. Si te has podido dar cuenta, mis consejos han sido orientarte a colocar tu producto en el gran escaparate que es Internet, intentando conseguir que la atención del lector se centré en tu novela aunque sea por unos segundos. La gran mayoría de ventas de libros en formato papel se deben al marketing y la publicidad, así como a una atractiva presentación del libro. Que luego la historia sea interesante o el libro esté bien escrito ya es otra cuestión. En Internet es prácticamente lo mismo, pero más difícil debido al gran volumen de obras que circulan por la Red. Es indispensable saber ofrecer tu producto y estimular la curiosidad del potencial lector. Que luego tu novela sea buena ya es cosa tuya. Te he dado los consejos y los pasos a seguir. A partir de aquí, deberás dar lo mejor de ti mismo. Buena suerte y recuerda que aún teniendo la mejor portada, la sinopsis más interesante y el mejor precio puede que no vendas lo que quisieras. Los lectores son caprichosos y los vaivenes del mercado inescrutables. Es el mundo en el que hemos elegido navegar.
            Hasta la próxima entrada.


           

miércoles, 4 de abril de 2018

LA GÉNESIS DE… COMO ESCRIBIR UNA NOVELA Y NO MORIR EN EL INTENTO


LA GÉNESIS DE… 

COMO ESCRIBIR UNA NOVELA Y NO MORIR EN EL INTENTO    




            El origen de que me decidiera a escribir una novela de divulgación y ayuda a los escritores que acometen por vez primera el trabajo de escribir una historia o para esos autores que desean mejorar y crear las novelas que siempre han pensado tiene varias explicaciones.
            Una de ellas es que mi editor de por entonces, José A. Márquez Periano, me propuso crear un libro de ayuda para los escritores, muy de moda siempre, aunque en la actualidad han caído un poco en desuso, y sacarlo a la venta en una nueva línea editorial. Otra era compartir mis experiencias con mis compañeros autores. Y la tercera y no menos importante cumplir cierta promesa que me hice a mi mismo acerca de que si algún día lograba publicar novelas en formato papel con una editorial intentaría que los escritores noveles pudieran tener la misma oportunidad de publicar que tuve yo. Y eso se consigue creando buenas historias con personajes atrayentes. Pensé, y sigo pensando lo mismo, que si compartía mi experiencia de años y lo que había aprendido de grandes autores con otros escritores noveles ayudaría a que estos tuvieran mayores oportunidades de publicar.
            También, porque no, aumentar mis ingresos con una nueva novela más. Como no me canso de repetir, los escritores también comemos y cuantas más obras tengamos a la venta, mejor. No hay que avergonzarse por estas cuestiones. No verás a ningún profesional que no cobre por su trabajo, que leches.

Ediciones Megara y Medea

            Ediciones Medea, que antes se llamó Megara, quiso sacar una nueva línea editorial con libros que se denominan de auto-ayuda, pero en nuestro caso se pensó en algo más específico y divertido, tanto en el tema de manuales para escribir novelas, como manuales para todo tipo de aficiones (rol, video-juegos, wargames…). Habría una parte más “sería” en plan como escribir novelas, como escribir novelas de género histórico, etc., y otra parte más “desenfadada” al estilo como crear tu ejército perfecto en los wargames, como crear una buena partida de rol, etc.
            Para inaugurar esta nueva línea editorial se me emplazó a escribir una obra que sirviera de ayuda a los escritores noveles, cosa que me entusiasmó porque ya llevaba un tiempo pensando en hacer algo parecido.
            Una vez que me puse a pensar en el proyecto lo primero que decidí fue alejarme de los típicos libros de grandes autores sobre lo mismo que pecan de ser muy técnicos, grandilocuentes o con aires de grandes pretensiones, que lo único que hacen es confundir al escritor novel o demostrar el enorme ego del autor del libro. Yo mismo he leído varios libros de estos y aunque es verdad que presentan muchas partes interesantes y de gran utilidad para el escritor, la mayor parte de la obra no es más que teorías muy personales del autor que presenta de forma muy confusa, como si fuera una tesis matemática de física nuclear en vez de un manual de ayuda y consejos para escribir una novela.

            Escribir no es nada fácil, por eso no es necesario complicar aún más la tarea con galimatías y ecuaciones, que más que ayudar y animar al autor lo que hacen es desanimarles y echarle para atrás en su proyecto.
            La sencillez y la claridad eran lo que debía imperar en mi obra. Un lenguaje directo, que expusiera lo más básico pero de lo que, paradójicamente, menos se suele hablar y ejemplos que permitieran al lector comprender rápidamente lo expuesto.
            ¿Qué es lo primero que debe saber un autor novel? ¿Cómo crear una buena historia, personajes atrayentes? ¿Qué importancia tiene un dialogo? ¿Es lo mismo escribir historias de un género que de otro? ¿Cómo atraer el interés de los lectores? ¿Cómo empezar y terminar una historia? ¿Cómo crear personajes que tengan una buena historia personal tras ellos? ¿Qué mueve a la historia? Y así muchas preguntas más. Esto, que puede parecer lo más lógico del mundo si lo que pretendes es compartir tus experiencias a la hora de escribir novelas con los demás no sueles encontrarlo en la casi mayoría de los libros dedicados al tema de la auto-ayuda en la literatura. Muchos tecnicismos, muchos nombres raros, mucha tesis para explicar cómo ir del punto A al B y luego al C, pero no te explican cómo escribir un dialogo realista ni para qué sirve realmente el dialogo, ni que es el conflicto en la historia y como conseguir hacer avanzar la trama a través del conflicto. Y puedo estar poniendo ejemplos como estos constantemente, pero creo que se entiende lo que quiero decir.

Compartir experiencias, tiremos de ejemplos

            En “Como escribir una novela y no morir en el intento” lo que hago es compartir mis más de quince años como escritor además de editor literario y de trabajar en el mundillo de la literatura y edición. Lo que he aprendido de otros grandes autores a los que he conocido en persona y con quien he compartido conocimientos, y del estudio de los grandes clásicos de la Literatura de todos los tiempos. No pretendo imponer mi punto de vista a la hora de escribir una novela, ni asegurar que mi método es infalible y el mejor. Esa no es la intención de mi libro. Mi intención es simplemente compartir lo que sé, lo que aprendí y lo que experimenté y luego cada cual tomé lo que considere le puede ayudar y le interese.


            En mis primeros años como escritor, cuando esto de Internet y las redes sociales todavía estaba en pañales, una de las cosas que más me frustraba era no poder tener una fuente de conocimiento a la que acudir a la hora de resolver mis dudas o dar respuesta a mis preguntas cuando me disponía a escribir una novela. No conocía a ningún escritor, las editoriales por supuesto no te ayudaban y los escasos libros que había entonces eran demasiado técnicos, miraban más por la gramática y la ortografía, por el orden del párrafo, que por crear la historia, que por dar vida a los personajes. No tuve a quien acudir, no sabía cómo poder ponerme en contacto con otros autores y prácticamente tuve que aprender todo por mí mismo.
            Ahora no es que sea más fácil escribir, por supuesto, pero sí que es más fácil poder acudir a foros, asociaciones, redes sociales y a multitud de libros en busca de ayuda y para consultas. Con “Como escribir una novela y no morir en el intento” pongo mi granito de arena en el intento de facilitar la tarea a mis compañeros escritores, sobre todo a los que comienzan. Además, el libro cuenta con multitud de clarificadores ejemplos y una historia-ejemplo que permite comprender mejor lo que argumento.

¿Qué vamos a encontrarnos en “Como escribir una novela y no morir en el intento”?

A través de diferentes capítulos, iremos explorando las diferentes facetas de la creación de una novela, desde la chispa vital que se enciende en nuestra imaginación que da forma a la obra, hasta la manera en que se plasma en el papel, pasando por sencillas técnicas que harán que lo que escribamos tenga mayor calidad, la recreación de situaciones, lugares, emociones, personajes, diálogos y hasta que tenemos que tener en cuenta a la hora de ponernos a escribir y como conseguir que nos publiquen la obra. No se trata de imponerte nada, ni de obligarte a tener mi estilo narrativo, sino que esto, al fin y al cabo, es una serie de consejos que decido compartir contigo, compañero escritor, y de la experiencia adquirida por mí a través de mis años como autor. ¿Cómo mejorar mi estilo, de qué manera puedo enriquecer mi obra, como crear personajes creíbles y atrayentes? 

A través de mi experiencia compartida pretendo ayudarte a dar los primeros pasos como escritor, a que superes las primeras e inevitables barreras con las que te vas a encontrar y a que tengas una referencia que te impulse a conseguir que escribir sea un placer, no un calvario. Llegará un momento en que mis consejos y ayudas ya no te sirvan, porque habrás evolucionado como escritor, habrás encontrado tu propio estilo, tus propias técnicas y la música de las palabras fluirán de tu mente y corazón de forma sencilla, natural y artística. A través de un estilo ameno y directo espero que mi obra te pueda servir.
De igual modo, huiré de las llamadas “técnicas muy técnicas”, que puede significar que aquí no encontrarás ecuaciones complicadas ni términos pretenciosos ni grandilocuentes como suele ocurrir en otros libros al uso. No emplearé tiempo ni palabras (que son preciosas) en intentar explicar que una buena novela está dividida en varias partes, ni que tienes que madurar el argumento a partir del tercio de la novela y meter por X o Y tal y cual técnica en tal y cual párrafo. Aquí vamos a tratar las cosas como son y al natural, con ejemplos claros y un lenguaje que cualquiera puede comprender. No te dejes engañar por los tópicos que muchos suelen blandir como dogmas absolutos.
Lo que tienes que tener en cuenta es que escribir es como componer música, las palabras deben estar escritas correctamente, respetando las reglas de la gramática y el juego que tú mismo impongas. A no ser que en una obra quieras especificar que tal estilo es a propósito, siempre debes intentar que el lector cuando lea lo haga de manera fluida, amena y musical. Por ejemplo:

“yo querer eso, mi volver loco si no tener”

Si estamos viendo una película del Oeste de John Wayne y John Houston quizás pensemos que un indio navajo está hablando y pide algo. En ese contexto la frase puede valer, pero si estamos escribiendo una obra donde un protagonista ama a una persona que no le corresponde y su amor no correspondido se convierte en obsesión, entonces algo falla. Las palabras no fluyen adecuadamente, no están escritas de forma correcta, la frase puede decir mucho y nada. Quizás sea más adecuado, entonces, escribirla así:

“si no tengo lo que tanto anhelo, me volveré loco de amor”

Ahora ya nos suena un poco mejor, aunque sacada fuera de contexto la frase podría significar cualquier cosa, pero, al igual que una nota musical, cada palabra, frase y párrafo debe estar colocado en su sitio justo para que la obra se convierta en una pieza musical, en una historia.
Tampoco te voy a dar lecciones de gramática, sería muy pretencioso por mi parte, pues no soy la persona adecuada para ello, aunque sí puedo aconsejarte sobre ciertas cosas. Y tampoco exigiré que lo que yo diga sea la única verdad absoluta. Debes tomar la obra como un gran consejo que un amigo le diría a otro. 

Creo que ya he dejado muy claro lo que puedes encontrar en mi libro. Si recién has descubierto que lo tuyo es contar historias y que te gustaría escribir una novela, entonces “Como escribir una novela y no morir en el intento” te puede ayudar.
Desgraciadamente, ediciones Medea cerró y mi libro se quedó sin publicar. No me dejé desanimar por ello y lo terminé, moviéndolo por algunas editoriales. Lo publiqué en Argentina y en México en formato digital, pero también estas editoriales terminaron por cerrar (¿seré gafe?). Hoy en día tengo la obra en Amazon, en formato libro electrónico. Si te interesa, puedes echar un vistazo al siguiente enlace:

Pincha AQUÍ (y serás enviado a la página de Amazon)

            Y esto es todo. Muchas gracias por visitar mi blog y espero verte por futuras entradas. Un saludo.